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27 de septiembre de 2012

ilusión.

Vi como el sol se alejaba de allí dándole paso a la luna, que esa noche llegaba llena. Dispuesta a alumbrarnos la noche, igual que yo... yo también estaba dispuesta a comerme el mundo, necesitaba hacerlo, ser fuerte. Me subí a unos tacones demasiado altos, pero sin miedo a caerme sabía que no me haría daño, no estaba dispuesta. Cerré la puerta al salir de casa y guardé las llaves en el bolso, un bolso enorme... perfecto para mi estado de ánimo, conjunto con el resto del modelito. Empecé a andar haciendo ruido, feliz, con la cabeza bien alta. Por fin había decidido salir de mi habitación y demostrarle al mundo que lo había superado, que nada podría derrumbarme más, por fin me había vuelto a sentir fuerte. Pero poco tiempo duró esa sensación, hasta que le volví a ver... su sonrisa, su mirada. Entonces me volví a hacer pequeña, me caí de los tacones y las llaves golpearon en el suelo cayéndose del bolso, haciendo más ruido que yo. Me volví de nuevo débil, y me di media vuelta para volver a casa. Que incrédula fui, nunca había sido fuerte, nunca he llegado a serlo, era solo una ilusión. 

6 de septiembre de 2012

Hasta pronto verano.

Y ahora es cuando te arrepientes. Te arrepientes de no haber dicho todo lo que pensabas, de no haber hecho todas esas cosas que deseabas hacer porque te parecieron locuras, sí, te arrepientes de no haber cometido locuras. Te arrepientes de todo ese tiempo que pasaste mirando al techo sin hacer absolutamente nada, te arrepientes de las cosas que dejaste para 'mañana', ahora también te arrepientes de no haber aprovechado hasta el último rayo de sol, de no haber respirado hondo más veces, de no haber visto todo los sitios que tendrías que haber visto... Pero también piensas en todos los buenos momentos, los días de playa, las noches de fiesta, las visitas a los familiares, piensas en todo lo que sí has dicho... en todo lo que sí has hecho. Sonríes por toda la gente que has conocido, los sitios que has visto, los libros que has leído, las historias que te han contado y el tiempo que si que has aprovechado. Y después te das cuenta de que no queda tanto para que llegue el próximo verano, y que hasta entonces queda un largo año que traerá mucho más sorpresas, y tampoco es tan deprimente volver a empezar el curso, tampoco es tan triste tener que volver a la rutina... y el verano ya ha pasado, pero, te ha hecho feliz.