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26 de septiembre de 2011

Es curioso, de repente ha dejado de importarme. Ahora he guardado las cosas malas en un cajón al fondo de mi mente y he empezado a abrir baúles de sueños, recuerdos y metas. Es como si algo se hubiese activado en mi y me siento más fuerte, para llegar a ser mejor. Cambiar lo malo por lo bueno, ser una nueva yo, optimista y decidida. Sin miedo al que dirán, o a lo que los demás pueden llegar a pensar sobre mi. Incluso creo que por una vez en toda mi vida me siento de veras preparada y con ganas de seguir hacía delante, luchar por lo que quiero y más importante aún, conseguirlo. Paso de amores imposibles y de tonterías que me obsesionan mientras me quedo de brazos cruzados. Ya no, ni una cosa ni la otra. Paso. Porque no dependo de nadie para ser feliz, tengo todo o casi todo lo que necesito, y lo que no tengo lo conseguiré, porque me lo he propuesto y punto. Porque quiero, y eso es lo único que me hace falta para seguir... que si me caigo me levantaré y si se ríen de mi me reiré con ellos, que si las cosas van mal haré que vayan bien y si el tiempo vuela y no me da tiempo yo le mandaré frenar y aprovecharé cada día, cada hora, cada minuto, cada bendito segundo. Lo juro.

23 de septiembre de 2011

derrumbarse.

Está cansado, cansado de todo. Abre la ventana y se asoma para respirar el primer rayo de sol de la madrugada. Son solo las cinco menos diez, increíble. Solo hace veinte minutos que ha llegado a casa y todavía se siente borracho y colocado. La cabeza le da vueltas y siente que los brazos y las piernas le pesan más de la cuenta, maldito agotamiento. Saca del bolsillo derecho su paquete de tabaco y se fuma mirando por la ventana el último cigarro que queda, suspira y se siente completamente estúpido. No entiende como él, precisamente él, ha podido llegar a esa situación. Él, uno de los tíos más duros y arrogantes que te puedes cruzar. Él, un chico valiente y sin escrúpulos. Él, que parecía tenerle alergia al amor. Él, que nunca demostró tener sentimientos. Él, que se mantenía ajeno al sistema y que cumplía sus propias leyes. Él, había caído en la trampa como todo el mundo... y no pudo evitarlo. Se había enamorado y le habían roto el corazón. Y ahora estaba ahí, ahogando sus penas en alcohol y tabaco mientras intentaba sacarse a esa mujer de la cabeza. Se desnuda tranquila mientras lanza el cigarro ya consumido por la ventana, después se mete en la cama y se derrumba como nunca antes lo había hecho, ni si quiera cuando su hermano mayor se fue de casa sin volver a dar señales de vida, ni si quiera cuando su mejor amigo tuvo aquel accidente, ni si quiera cuando sus padres le mandaron a aquel maldito internado a los 13 años... nunca en toda su vida se había derrumbado de esa forma, nunca en toda su vida se había sentido tan insignificante, nunca jamás había llorado así pero lo hizo, lloró hasta que consiguió dormirse...

6 de septiembre de 2011

- Prométeme que será fácil.
- ¿Fácil? Los milagros no existen pequeña. No será fácil... ni mucho menos.
- ¿Y qué vamos a hacer?
- Ser felices, eso es lo que vamos a hacer. Será difícil pero lo conseguiremos eso si que te lo prometo, porque nunca permitiré que esto se acabe. ¿Vale? - Dejo de llorar, él siempre consigue hacerme sonreír. Le beso y me lo devuelve. Y nos perdemos en ese beso que dura para siempre.

2 de septiembre de 2011


Mírame bien y dime si de verdad crees que me importas tanto como para llorar por ti, mira mi sonrisa y dime si crees que serás capaz de romperla, mira la felicidad que demuestra mi mirada y dime si crees que serás capaz de destruirme por dentro. Mírame... ¿de verdad crees que un niñato como tú acabará con una chica fuerte como yo? 
Si de verdad lo crees quítate esa idea de la cabeza, porque no permitiré que me pisotés y que me hagas daño, tengo experiencia con cabrones como tú, mi corazón a creado una capa ultraprotectora hacía ese tipo de sufrimiento. Lo siento pero si venías con intención de joder te va a salir mal, conmigo no funciona. Soy inmune al amor.